La Agencia Espacial Europea desarrolla la misión MAGIC que permitirá medir el agua presente en el planeta y su movimiento, empleando para ello mediciones ultra sensibles de los cambios en la gravedad terrestre. Se podrá calibrar incluso el volumen de los acuíferos.
La medición del agua presente en el planeta acaba de incorporarse como variable climática esencial al Global Climate Observing System. Este Sistema Mundial de Observación del Clima Global, o SMOC por sus siglas en inglés, es un marco internacional que desde 1992 proporciona información a la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático para proporcionar estudiar los problemas climáticos y garantizar que los datos estén a disposición de todos los usuarios potenciales.
MAGIC se basa en la sólida herencia de medir la gravedad desde el espacio establecida por la misión GOCE de la ESA, que produjo un geoide de alta precisión, es decir, la superficie de igual potencial gravitacional definida por una superficie hipotética del océano global en reposo que se extiende bajo los continentes, y por la misión de satélite en tándem GRACE-Alemania y la misión GRACE Follow-On, que midió las variaciones de gravedad a lo largo del tiempo para revelar procesos de transporte masivo a gran escala dentro de la Tierra.
MAGIC llevaría la medición de la gravedad desde el espacio al siguiente nivel, particularmente gracias a su capacidad para hacer zoom en el cambio de masa, los intercambios de masa y los procesos de transporte de agua con una resolución y precisión espacial y temporal mejorada.
Las observaciones mejoradas de MAGIC son esenciales para ayudar a cumplir con los nuevos requisitos exigentes para monitorear el almacenamiento de agua terrestre como una variable climática esencial, según lo definido por GCOS.








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